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#HISTORIAS: ‘Rezo porque mi hijo regrese’, la carta y su desaparición

Agencia Cuestión de POLÉMICA

La Navidad y el Año Nuevo Geovani Molina Reyes los había pasado en su casa, en la mesa con su madre Santacruz, Salvador su padre y el restos de sus hermanos. Aún tuvieron tiempo de salir de paseo y gastar lo que se estiraba de los ahorros. Y desde diciembre Salvador ya tenía apalabrada otra construcción de varios meses en Arandas, Jalisco.

Salieron de San Lorenzo Tepaltitlán en Toluca a principios de enero. Era un grupo de seis: Salvador al frente, otros cuatro trabajadores y Geovani, el menor del grupo con 25 años.

Fue una tarde de sábado que Geovani desapareció. Habían terminado la jornada del día en la construcción y el grupo de albañiles regresó al cuarto donde rentaban por temporadas. El Rosario está a unos minutos de Arandas. Boder, como le dicen a Geovani, salió a comprar su cena, unos tacos, o bolillos con jamón a la tienda, quizás.

Fue allí donde una camioneta levantó a Geovani, explica Salvador, su padre.
Era el 20 de febrero de este año, un sábado por la tarde.
“Yo estaba en Toluca, porque un tío había fallecido, me marcaron y me dijeron: estamos en deuda contigo, porque Geovani no aparece”, escuchó esa vez Salvador la absurda explicación del otro lado de la bocina del celular.

Han pasado nueve meses y la Fiscalía de Jalisco solo emitió una ficha de búsqueda sobre la desaparición del toluqueño. No tiene más avances y está rebasada en el mar de desapariciones de aquel estado.

Geovani es originario de San Lorenzo Tepaltitlán, Toluca y por temporadas se iba a Jalisco a las obras de construcción con su padre. Pero esta vez no regresó.

Por eso Santacruz Reyes, madre de Geovani le implora a las redes sociales, a los desconocidos que la lean, que le ayuden.

“Yo no busco culpable, yo no busco justicia, solo quiero que regrese mi hijo”, explaya la mujer.

BUSCAR EN EL MAR

La noche del domingo apenas le estaban contando a Salvador que su hijo había desaparecido, cuando tomó el autobús para Jalisco. Llegó al poblado del Rosario, donde se hospedaban por temporada mientras estaban en las obras, porque Salvador junto con sus hijos son albañiles.

Sus trabajadores, los que había contratado para esa construcción de varios meses, le contaron que Geovani había salido por la cena, pero que por la esquina una camioneta se lo llevó.

“Me dicen que estaba por la esquina, que ahí pasó la camioneta”, cuenta Salvador, sin detenerse más en los detalles del vehículo, del que tampoco tiene ningún tipo de rastreo, porque la Fiscalía de Jalisco no lo ha considerado como un dato clave.

Eran seis obreros que iban de Toluca y rentaban el cuartito en el poblado de El Rosario, entre ellos Geovani, el más joven de 25 años.

En tierra ajena es más complejo buscar, dice la familia, porque no han logrado conseguir videos ni testimonios del 20 de febrero.

También los viajes son difíciles, por eso la familia Molina Reyes solo ha viajado dos veces a Jalisco.

“Lo que hemos hecho es que con los colectivos de búsqueda les mandamos recursos y ellos nos ayudan a pegar las lonas”, explica Santacruz.

LE DICEN BODER

El apodo de “Boder” se lo ganó desde la primaria, dice el hermano de Geovani. Y “Boder” era el más chico de la familia formada por Santacruz y Salvador. Aparece en las fotos de la clausura de la primaria y la secundaria.

“Es él, así se miraba siempre, alegre, no estaba metido en nada malo”, repite Santacruz para abogar por su hijo.

REGRESA TÍO

A un altar de san Judas que está en la sala de la familia Molina, le colocaron dos fotos de “Boder”. Una está sobre el pecho de la figura y otra sobre una biblia abierta en la página del salmo 91. Es el pasaje que a diario le rezan.

También existe una carta escrita a crayón. Se la escribió Abigail a Geovani. “Es su sobrina”, dice Santacruz.

La carta estruja el pecho de Santacruz, quien llora cuando comienza a leerla en voz alta: “Regresa tío, te queremos”.

La letra de Abigail se calcó sobre la parte trasera de una ficha de búsqueda de Geovanni.

Allí en la sala, la familia Molina pide por el retorno de Geovani, también reza y le dedica el salmo 91. Allí mismo pasaron Navidad y Año Nuevo, cuando vieron por última vez a Geovani.

Con información del Sol de Toluca

Fotos: Luis Rodríguez y FR Informante

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